diumenge, 16 de desembre del 2012

11º TRABAJO: LAS MANZANAS DE LAS HESPÉRIDES


11º. Las manzanas de las Hespérides.
        Con motivo de las bodas de Zeus y Hera, Gea plantó en la costa occidental del Océano un jardín con manzanas de oro. Cuatro doncellas, llamadas Hespérides, lo cuidaban con la ayuda de un dragón de cien cabezas (Ladón). No se sabía dónde estaba dicho jardín.
         Hércules obliga al viejo hombre del mar, Nereo, a que le indique el camino. Al pasar por Libia se enfrenta a Anteo, hijo de la tierra, y lo vence. Vence a los pigmeos
(cércopes, según versiones, dos hermanos bufones y ladrones; Hércules los cogió como
a dos cabritos y los llevó a vender al mercado; aunque le hicieron gracia y los soltó) que le robaron las armas mientras dormía. Prosiguiendo su camino libera a Prometeo que estaba encadenado en el Cáucaso; éste le enseña el camino. Para llegar al Atlántico
abrió el estrecho entre Europa y África; (Columnas de Hércules: Abila y Calpe).
Prometeo le había aconsejado que entrase él a robar las manzanas; por ello hizo un
pacto con Atlante; le sostuvo la bola del mundo mientras fue a robarlas; pero Atlante no quería volver a cargar con semejante peso. Hércules acudió a la astucia de la
almohadilla. Y así logró deshacerse de la carga. Euristeo no quiso coger las manzanas,
pues sólo quería desembarazarse de Hércules; éste las depositó en el altar de Atenea,
que las devolvió al Jardín de las Hespérides.

ARANTXA SÁNCHEZ PLA 4A