dilluns, 25 de febrer de 2008

En la mitología griega, Amaltea es la nodriza de Zeus. A veces se la representa como la cabra que amamantó al dios infante en una cueva de Creta. Esta cabra tenía roto uno de sus cuernos, que Amaltea llenó con flores y frutas antes de llevárselo a Zeus, quien lo subió entre las estrellas junto con la cabra, convirtiéndose ésta en el primer unicornio. En el cielo la cabra fue la constelación Capricornus o simplemente la estrella Capella (es decir, α Aurigae). De acuerdo con otra historia, fue el mismo Zeus quien rompió el cuerno y se lo dio a Amaltea, prometiéndole que le proporcionaría en abundancia todo lo que deseara. Amaltea se lo cambió a Aqueloo (su supuesto hermano) por su propio cuerno, que se había roto en la disputa con Heracles por la posesión de Deyanira. Según la mitología clásica, los dueños del cuerno fueron muchos y variados. En general, se le consideraba símbolo de riquezas inacabables y abundancia, y se convirtió en atributo de varias divinidades (Hades, Gea, Deméter, Cibeles, Hermes), y de los ríos (el Nilo) como fertilizantes de la tierra.
En algunas versiones, a la muerte de la cabra Zeus habría tomado su piel para vestirse con ella, convirtiéndola en la
égida (el término griego αἰγίς aigis significa ‘piel de cabra’).
En la
mitología griega Zeus ‘rey divino’es el rey de los dioses olímpicos, gobernante del monte Olimpo y dios del cielo y el trueno. Sus atributos incluyen el rayo, el toro, el águila y el roble. Además de su herencia indoeuropea, el Zeus clásico también obtuvo ciertos rasgos iconográficos de culturas del antiguo Oriente Próximo, como el cetro. Zeus es imaginado por los artistas griegos especialmente en dos poses: de pie, avanzando con un rayo levantado en su mano derecha, y sentado majestuosamente.
Hijo de
Crono y Rea, era el más joven de sus descendientes. En la mayoría de las tradiciones aparece casado con Hera, aunque en el oráculo de Dódona su esposa era Dione, con quien según La Ilíada fue padre de Afrodita. Es conocido por sus numerosas aventuras y amantes, incluyendo una relación pederasta con Ganimedes. Fruto de estas relaciones tuvo muchos descendientes, siendo algunos de los más conocidos Atenea, Apolo y Artemisa, Hermes, Perséfone, Dioniso, Perseo, Heracles, Helena, Minos y las Musas. Con Hera suele decirse que fue padre de Ares, Hebe y Hefesto.